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Anatomía de Negocio
BicicletasPaíses Bajos

Por qué ha quebrado Accell, la dueña de Haibike, Lapierre y Batavus

En muchos trasteros de España hay una bici comprada en 2020, cuando había lista de espera para llevársela. Millones de bicis como esa están en el origen de la quiebra de Accell, el grupo holandés de Haibike, Lapierre, Ghost y Batavus, que un juzgado de Ámsterdam declaró en agosto de 2026. ¿Cómo se hunde una empresa que vendía todas las bicis que era capaz de fabricar?

2 de octubre de 20268 min de lectura12 fuentes

Lo que el papel higiénico enseña sobre las bicis

Marzo de 2020: carros llenos y estantes vacíos. En los peores días, Renova llegó a vender quince veces más papel higiénico de lo normal. Una papelera de Castellón puso tres turnos y su gerente lo resumía en dos palabras: «Estamos desbordados».

Pero nadie fue al baño más veces que otros años. Compramos antes y guardamos el papel en el armario. Las semanas siguientes se vendió muchísimo menos, y Renova cerró 2020 creciendo solo un 4 %.

Ese es el truco. El súper ve el estante vacío y pide de más, por si acaso; el almacén, todavía más a la fábrica. Cada eslabón exagera al anterior, y el golpe crece cuanto más lejos está de tu casa. Se llama efecto látigo, y lo bautizaron en Procter & Gamble, los de Dodot: los bebés gastaban pañales a un ritmo constante, pero los pedidos que llegaban a la fábrica subían y bajaban sin parar.

Con el papel, el latigazo duró lo que tardas en gastarte lo que guardaste. Con una bici, dura años.

Más de trescientas personas en lista de espera

Al acabar el confinamiento, con los gimnasios cerrados y el autobús dando algo de miedo, la bici pareció la respuesta a todo. En una tienda de Ciudad Real, un año después, todavía había más de 300 personas apuntadas. España vendió en 2020 más de millón y medio de bicis, la cifra más alta desde que hay datos, según la asociación del sector, AMBE.

En el resto de Europa, igual. En marzo de 2021, Accell contaba que la demanda se había disparado al reabrir las tiendas. El problema era otro: faltaban piezas. Muchas venían de Asia, donde el mundo entero pedía a la vez. Algunos plazos de entrega pasaron de un par de meses a más de un año.

¿Y qué haces si te sirven dentro de un año? Lo mismo que el súper con el papel: pedir de más. Las tiendas pidieron de más a las marcas, a menudo a varias a la vez, y las marcas a sus proveedores. Pero la bici del trastero era la que ibas a comprarte dentro de unos años. Solo que la compraste de golpe, antes de tiempo y a la vez que todo el mundo.

340.000 bicis que nadie había comprado

A finales de 2022 llegaron por fin las piezas, y las fábricas produjeron todo lo pendiente. En noviembre de 2023, Accell tenía 340.000 bicis terminadas sin vender. Puestas en fila, irían de Madrid a Barcelona. El doble de lo que la propia empresa consideraba normal.

Lo explicó a De Telegraaf Tjeerd Jegen, el consejero delegado que llegó en noviembre de 2023 para arreglarlo. Las tiendas pedían bicis para volver a llenar sus escaparates, y en Accell daban cada pedido por una bici vendida. Pero el pedido de una tienda no es un ciclista: es una tienda con miedo, como tú con el papel. Hasta que, según Jegen, los pedidos se pararon en seco.

¿Por qué? Porque la gente ya tenía bici. Cuando sobra de algo, solo queda bajarle el precio, y desde finales de 2022 se hicieron habituales en el sector descuentos del 20 % al 40 %. En 2023, Accell perdió 390 millones de euros, casi todo por gastos extraordinarios, entre ellos el del stock que se había quedado obsoleto. En septiembre de 2026, Antonio Pérez, fundador de OnBike, aún hablaba de bicis nuevas que en España no se venden «ni por debajo del coste».

1.565.233Bicis vendidas en España en 2020, la cifra más alta desde que hay datos (AMBE)
1.560 M€Oferta del consorcio de KKR por Accell (Accell y KKR, 24/01/2022)
340.000Bicis terminadas sin vender en noviembre de 2023, el doble de lo normal (Accell, 23/12/2024)
390 M€Pérdida de Accell en 2023 (Accell, 23/12/2024)
344Despedidos por carta en Holanda tras la quiebra (administradores de la quiebra, 22/09/2026)

Una hipoteca que pagaba el inquilino

Otros fabricantes también cerraron en estos años, pero Accell llevaba encima una mochila muy pesada desde enero de 2022.

Ese mes, en plena fiebre, un consorcio encabezado por KKR anunció que compraba Accell. KKR es un fondo: compra empresas con dinero de grandes inversores para venderlas años después más caras. Ofreció unos 1.560 millones de euros, y pagaba cada acción un 21 % por encima del mejor cierre de la historia de Accell en bolsa. Pagaba por pedidos que no paraban de crecer. Uno de sus socios, Daan Knottenbelt, dijo que querían seguir haciendo de Holanda la capital mundial de la bici.

El fondo puso 1.150 millones y otros 700 fueron préstamos. Pero ese préstamo no lo devolvía KKR: se quedaba en Accell, que tenía que pagarlo con lo que ganara vendiendo bicis. Es como comprar un piso para alquilarlo con una hipoteca que paga el inquilino. Mientras el inquilino paga, todo perfecto.

La compra se cerró en el verano de 2022, y quienes vendieron sus acciones se fueron con el mejor precio de su historia. Unos meses después llegaron las piezas, se llenaron los almacenes y Accell se quedó sin inquilino.

De la fábrica de Heerenveen al juzgado de Ámsterdam

Para aguantar, Accell pidió más prestado. En octubre de 2024 debía unos 1.400 millones, el doble que el préstamo de la compra. Los acreedores aceptaron recortar unos 600, y la empresa cerró dos de cada tres almacenes y llevó la producción a Hungría.

Ni así salían las cuentas. El siguiente recorte fue la fábrica de Heerenveen, donde Batavus hacía bicis desde 1904. La última salió de la cadena en noviembre de 2025. Wieger de Jong llevaba 35 años montando bicis allí. Avisó de que se le escaparía alguna lágrima, porque quizá no volvería a ver a los compañeros de media vida. Él ya se apañaría, decía; peor lo tenían los de 25 años, con un hijo y una casa. Y la empresa que iba a hacer de Holanda la capital mundial de la bici dejó de fabricar bicis en Holanda.

En febrero de 2026, KKR tiró la toalla y la empresa pasó a quienes le habían prestado el dinero. Según el Financial Times, el fondo pierde más de 1.000 millones de euros, casi todo lo que había puesto. El 16 de abril, Accell titulaba una nota de prensa: «Accell completa su transformación y ve un fuerte impulso». El 5 de agosto obtuvo la suspensión de pagos para sus sociedades holandesas, y seis días después el juzgado de Ámsterdam las declaró en quiebra.

Los administradores despidieron por carta a 344 trabajadores y, para reunirse con la plantilla de Heerenveen, tuvieron que alquilar un salón de congresos. A 65 los volvieron a contratar por dos meses para una última tarea: vender las bicis que quedan. Las causas, dicen en su primer informe, aún las investigan.

  1. 2020Récord de ventas de bicis en España; las tiendas se quedan sin existencias
  2. Marzo de 2021Accell ve dispararse la demanda, pero le faltan piezas
  3. 24 de enero de 2022El consorcio de KKR anuncia que compra Accell
  4. Finales de 2022Llegan las piezas atascadas
  5. Noviembre de 2023340.000 bicis terminadas sin vender
  6. Noviembre de 2025Sale la última bici de la fábrica de Heerenveen
  7. Febrero de 2026KKR entrega la empresa a sus prestamistas
  8. 16 de abril de 2026Nota de prensa: «Accell completa su transformación y ve un fuerte impulso»
  9. 11 de agosto de 2026Quiebra en Ámsterdam de las sociedades holandesas de Accell

Y ahora, qué

A 2 de octubre de 2026, las marcas seguían sin comprador; lo único vendido era el stock de bicis de Batavus, Sparta y Koga en Holanda, que se quedó 12GO Biking. En España, las marcas de Accell las distribuye Comet, de Urnieta, que no está en el concurso, según Bike Business. La garantía legal la da la tienda: tres años si la bici es de 2022 en adelante.

La fiebre no duró. En 2024, según el Barómetro de la Bicicleta, en España montaba en bici menos gente que antes de la pandemia.

Las señales

  • Un pedido de tienda no es un ciclista. Accell contaba cada pedido como bici vendida, y muchas tiendas pedían a varias marcas a la vez. Contar las bicis que salían de verdad de las tiendas habría enseñado el hueco antes.
  • Cuanto más largo el plazo, más fuerte el latigazo. El estudio de 1997 que contó lo de los pañales ya lo advertía. Con plazos de más de un año, los pedidos dejaron de medir la demanda y midieron el miedo.
  • Lo que dura años no se vuelve a comprar al año siguiente. El papel se gasta en semanas; una bici, no. Cada bici de 2020 era una venta adelantada de los años siguientes.
  • Comprar en el récord, con deuda que paga la comprada. KKR pagó un 21 % por encima del máximo histórico en bolsa y dejó 700 millones de préstamo sobre Accell. Esa cuenta solo sale si las ventas no bajan.
  • Las rebajas eran el aviso que veía todo el mundo. Desde finales de 2022, los descuentos del 20 % al 40 % eran habituales. Cuando un sector entero rebaja así, sobra género, aunque las cuentas tarden un año en decirlo.

Fuentes

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